lunes, 29 de noviembre de 2010

Beneficio marginal de saber Vs. Costo marginal de aprender

En mi vida hay un dilema constante: siempre quiero saber más, pero no estoy muy dispuesto a pasar horas estudiando. Es así que tengo varios proyectos por la mitad, que nunca voy a la facultad habiendo leído más de dos hojas, o que tardo dos semanas en estudiar un simple tema de matemática.
Demostración matemática de que estudiar es
igual a fracasar 
Es así que estaba estudiando álgebra, y tras leer 2 páginas ya quería dejar pero a la vez quería entender todo el tema que estaba estudiando. Entré en mi encrucijada diaria de si estudiar, o boludear en minijuegos, y pensé "¡qué bueno sería poder aprender por arte de magia". Pensé en hacer la típica de dormirme escuchando alguna grabación, para despertar al otro día con todos esos conocimientos en mi cabeza. Pero Dexeter me enseñó que corrés el riesgo de no poder decir otra palabra más que omelette du fomage por el resto de mi vida, como si fuera un pokemón. Por lo tanto, esa no era una opción.
Recordé haber escuchado en algún documental que ciertas drogas (creo que eran para esquizofrénicos) que en personas sanas mejoran la capacidad de aprendizaje. Me puse a indagar un poco por internet, y leí que muchas de éstas no producen más que un efecto placebo, con lo que me arrepentí de haber indagado (de haberme mantenido en mi ignorancia, me hubieran surtido efecto). De todas formas, hablaba de varias otras sustancias que supuestamente sí mejoran la capacidad de estudio, ente ellas, el conocido Berocca. De hecho, era bastante recomendado, pero ya tomé complejos vitamínicos en otro momento y no sentí una gran mejora. No es eso lo que buscaba.
Pené entonces en recurrir al LSD. Varios científicos lo usaron para hacer algunos de los descubrimientos más importantes del siglo XX. Y si hasta Sherloc Holmes se drogaba, ¿por qué no yo? Pero ¿de dónde iba a sacarlo? Capaz Willy me conseguía, pero toda la paja de ir hasta el colegio.
En ese momento, me di cuenta de un error fatal en toda mi investigación. Todas estas sustancias mejoran la capacidad de aprendizaje, cuando lo que yo quería era saber sin tener que estudiar en lo absoluto, de modo que ninguna de estas sustancias me sirve.
La única forma que me queda entonces, es aprender como Neo en Matrix, que le conectan un clavo en la nuca y le descargan toda la información directo al cerebro. Pero el problema es que yo ya estoy en la Matrix, y la única forma de salir es que Morpheo me encuentre, pero como ya se sabe, Morpheo ayuda a salir a los hackers. Yo no tengo conocimientos de computación, por lo que ¿cuál es mi única forma de salir? ¡Estudiar informática para contactarme con Morpheo, me saque de la Matrix, y así no tener que estudiar nunca más! ¡Es decir que estoy en un callejón sin salida!
Conclusión: no tengo manera de saber sin estudiar, y lo único que logré fue perder algunas horas de mi tiempo, cuando debería estar estudiando para el libre de álgebra del jueves.
¿Y ahora qué hago? ¿Estudio? No, ni ganas, mejor me pongo a jugar al Simcity, o mejor no, porque me aburro, bah, qué se yo, me chupa un huevo ya.